Pink Spider

Capítulo 7: Los accidentes son... Accidentales

-¡¡¡¡¡¡¡CON UN PUTO CARAJO, FUISTE TÚ, OTOGI!!!!!!

Todos volvieron su atención de Honda a Otogi sin saber cómo reaccioanar. Porque:

1) ¿Cómo era que Honda consiguió esa información tan rápido?
2) ¿¡Otogi?! No podía ser.
3) ¿A quién debían agarrar?
---3.1) ¿A Otogi para evitar que escape?
---3.2) ¿A Honda para evitar que matara a Otogi?

-¿Ah~? ¡Ah! Eso, pues... Sí, fui yo.

-¡¿Y por qué demonios no lo dijiste?!

-No preguntaste.

-¡Suficiente! -gritó Honda, cogiendo a Otogi por el cuello del uniforme-. ¡Abre la ventana Jounouchi, que este imbécil va a tener un accidente! (1)

Yuugi corrió hasta ponerse delante de Honda y cerrarle el camino.

-No te preocupes, Yuugi, que no será muy grave: Otogi accidentalmente se caerá por la ventana.

-¿Y en alguna parte del accidente explicas que accidentalmente tú lo tiraste? -preguntó Yuugi.

-Eh... No. Pero si preguntan diré que todo fue accidentalmente.

-Yuugi, déjalo. Él sabe lo que hace.

-¡Atem! Mejor no trates de ayudar.

-Quiero decir que desde la azotea un accidente como ése es más creíble.

-¡Atem! ¡Créeme, no estás ayudando!

-¡La ventana, Jounouchi! ¡La ventana!

-¡Demonios! ¡Esto ya se puso feo!

-¡¿Quieren calmarse?!

-Van a lanzarme porque soy heterosexual, ¿verdad?

-¡Ya me convencí! Ahora mismo abro la ventana, Honda.

-¡Y tú, Honda, suéltalo! ¡Lo vas a asfixiar antes de poder lanzarlo!

-¡Hazle caso a mi socio, Honda! Una muerte por asfixia no es tan convincente como una accidental caída de un segundo piso.

-¡Atem! ¡¿De qué lado estás?!

-¡De mi lado, OBVIO! ¡Quiero ver sangre!

-¡¡¡¡YA!!!!

-¡¡¡La ventana!!!

-¿Tienen que hacer tanto escándalo? -Se escuchó una voz fría y penetrante en el lugar. Seto Kaiba hacía acto de presencia en la puerta del salón.

La escena se congeló: Bakura, el otro Bakura, estaba sentado sobre la mesa de una carpeta cruzado de piernas mirando a Honda, quien tenía a Otogi del cuello de la chaqueta. En su camino hacia la ventana -gentilmente abierta por Jounouchi- estaba Yuugi cerrándole el paso a Honda, que le hacía señas a Atem para que lo quitara de su camino.

Kaiba cerró los ojos. Una escena típica en un salón típico con alumnos típicos.

-Un testigo más en la matanza no creo que importe -dijo el castaño, entrando al aula-. Sigan con lo suyo.

La escena se descongeló:

-¡¡¡Honda, ya!!!

-¿¡Ya!? ¡Yuugi! ¡Aún ni lo lanzo!

-¡Socio, quítate!

-¡Bakura, haz algo!

-¿Aplaudir?

De un movimiento brusco pero rápido Honda empujó a Otogi lejos de él. Yuugi y compañía se asustaron: quizás Honda había decidido no tirar accidentalmente al susodicho por la ventana, sino que acaso prefería accidentalmente morderle la yugular.

-¡...Mierda! -se quejó Honda, desviando la mirada y colocando ambas manos en sus caderas-. Un asesinato con tantos testigos no es un accidente, sino una conspiración.

-No hay problema -apoyó Bakura-. Viviré con la culpa.

Honda le dio la espalda a todos y se dirigió a la puerta.

-Sígueme.

Otogi, quien ya había regulado su respiración, se arregló el cuello del uniforme al tiempo que caminaba hacia la puerta. Cuando pasó junto a Bakura éste lo siguió de cerca, pero Honda le hizo una seña con la mano.

-No, quédate -tras decir eso, Honda y Otogi salieron del aula.

Bakura se quedó de una pieza. ¿Por qué Honda había decidido irse con Otogi? En primera, ése era problema de ambos y él tenía que estar presente para lo que sea que Honda fuera a hacerle/decirle a Otogi. Sin contar que Honda había amanecido con más aires homicidas que de costumbre. Si iba a desquitarse con Otogi, ¿¡por qué demonios no lo hacía ahí?!

El peliblanco conocía a Honda demasiado bien. Si había decido irse con Otogi, léase irse con otro hombre sin él, debía haber una MUY buena razón. Pero un sentimiento que empezaba con celos y terminaba en asesinato se hacía más grande en la mente de Bakura.

-Mierda... -soltó Atem-. Honda te tiene bien entrenado. Te dice "quédate" y le haces caso. Demonios, mis respetos para tu hombre.

-Jódete- escupió Bakura, sin siquiera mirarlo por inercia siquiera. Trató de salir del lugar, pero Yuugi lo cogió del brazo.

-Está bien, Bakura. Dale gusto a Honda y déjalos a solas -le susurró con una sonrisita.

Yuugi era el único ahí a quien le caía bien Bakura, ese Bakura. Y al revés: el peliblanco gustaba bastante del ojón. De hecho, Bakura sólo gustaba del ojón entre los amigos de Honda. Yuugi tenía esa costumbre de meterse en los zapatos del otro y saber qué pasaba por su mentecita para tratar de entenderlo.

Bakura se soltó de Yuugi, de una manera bastante cortés para ser él, y abrió la puerta.

-¡Bakura!

-Está bien, Yuugi, no voy por él -dijo, antes de desaparecer del otro lado de la puerta. Y una vez afuera agregó para él solo-. Pero no aguanto estar con esos dos.

-¡No entiendo ni un carajo...!

-Qué novedad -interrumpió Atem-. Ahora dime algo que no sepa.

-Yuugi, tú sí entiendes a esos dos, ¿no? Lo noto en esos ojazos tuyos -dijo el rubio, ignorando el comentario de Atem-. O sea, Honda quiere matar a Otogi. Bakura está calmado y cuando se calma Honda, Bakura es quien quiere matar a Otogi. Ahora Honda se lo lleva y Bakura se queda pero ahora se fue... Puta madre, de seguro ahora veo caer por la ventana, no sé, a Honda quizás. A todo esto, ¿por qué se fue?

-Porque a las finales el problema es con Otogi, ¿no? Honda no nos quiere meter -explicó Yuugi.

Dándoles la espalda, con un libro entre las manos, Seto Kaiba sonreía con malicia para él solo. Por eso era que Honda le caía bien. Si bien nunca hablaban, el CEO sabía que Honda era el más maduro de ese grupo. Lo cual era una vergüenza para el Faraón de más de tres mil años de muerto.

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-Pensé que me llevarías a un lugar más despejado. No a uno lleno de testigos -comentó Otogi, intrigado.

Honda lo llevó a la cafetería de la escuela. Era temprano aún, así que había unos cuentos alumnos desayunando en las mesitas. Honda se acercó a una que estaba ubicada en un extremo y se sentó. Al ver que Otogi se quedaba mirándolo le indicó que hiciera lo mismo con un movimiento de mano.

-Ya me calmé -comentó Honda, aunque más parecía estar hablando para él mismo. Se acomodó en la silla al tiempo que llevaba ambas manos detrás de su cabeza-. La idea de que fuiste tú me emputó, como te habrás dado cuenta. La cuestión es que cuando Kaiba entró y se mostró tan indiferente como siempre. Aunque en el fondo sé que le sorprendió la escena que vio, nunca lo admitirá. Pero bien que lo sé. Me hizo pensar con la cabeza fría.

-¿...Ajá?

Honda levantó una ceja al pequeño comentario de Otogi.

-El hecho de que ya no quiera matarte no quiere decir que no sigo molesto contigo.

-Ah, gracias por la aclaración. Verás, por un momento lo pensé.

-Lo sé, por eso lo dije. También sé que te debo una disculpa.

-Eso sí que no lo pensé. ¿Por qué deberías disculparte tú?

-Espera, espera, Otogi, no estás escuchando bien -interrumpió Honda-. Dije que te debía una disculpa, no que te estaba pidiendo disculpas.

-Bien, bien, como sea, pero, ¿por qué?

-Por la escenita. -Honda se inclinó hacia delante, dejó descanzar un brazo sobre la mesa y con el otro se cogió el mentón-. No he estado muy bien estos últimos días y el saber lo del viejo de Bakura me terminó por joder la puta existencia. En otras circunstancias te habría abordado así: hablando como gente civilizada que de vez en cuando soy.

Otogi entendió el punto. Y también entendió que Honda en parte lo había hecho para sacarle en cara que él había contribuído a que su vida se estuviera yendo a la más perfecta mierda.

-¿Y por qué ahora estás actuando como gente civilizada? -preguntó después de un par de minutos en silencio. Y es que el hecho de casi haber sido lanzado por una ventana aún le daba vueltas en la cabeza.

-Ya te lo dije, Kaiba me hizo ver esa parte de mí que se pone a pensar las cosas. Y pensé que tú, siendo mi amigo, tendrías una muy buena razón para haberlo hecho. Claro está que cualquier razón, por más buena que sea, la considero mierda.

-Lo supuse.

-Si te estoy hablando en buenos términos ahora, es porque recordé que somos amigos. Si bien a Bakura no le interesas en lo más mínimo, a mí sí. Así que habla.

-¿Y crees que no lo pensé también? -preguntó con sarcasmo Otogi mientras se cruzaba de piernas-. Me tildas como un pobre diablo que fue corriendo a decirle todo al padre de Bakura.

-¿Y no fue así? Porque es exactamente lo que pienso.

-Fue mera casualidad.

-Qué casualidad, me están entrando ganas de tirarte por alguna ventana de nuevo.

-Suena a mentira mal inventada, ¿no? Pues, créelo, fue casualidad.

-Diez segundos...

-Estaba hueveando, lo que no es novedad en mí...

-Nueve...

-...Y casualmente me encontré con el padre de Bakura.

-Ocho...

-...Casualmente me preguntó por ustedes...

-Siete...

-...No quise decirle nada. A las finales, no es mi problema. Lo que involucraba meterme en problemas si decía algo. Y no me equivoqué...

-Seis...

-...Pero a las finales me dio pena. El viejo tenía muchas dudas en la cabeza que lo estaban matando. La verdad fue que me dio pena, así que terminé por decirle. No le dije nada del otro mundo, sólo aquello que cualquiera de la escuela podría haberle dicho. Cosas generales.

-Cincocuatrotresdosuno ¡cero! Otogi: N-O-M-E-J-O-D-A-S -dijo Honda, enfatizando cada letra-. Me dices que casualmente te encontraste con el viejo de Bakura, te hizo preguntas y como te insitió terminaste hablando. ¿Así fue?

-Sí.

-Vete a la mierda.

-¡Vamos, hombre! ¿De qué me sirve mentir ahora? O sea, ya sabes que fui yo, puedes tratar de tirarme por alguna ventana cuando quieras. No gano nada mintiendo. Además, de mentirte, créeme que me inventaría algo mejor.

Buen punto. Honda conocía a Otogi; sabía que de querer mentirle le habría salido mucho mejor. Le habría salido creíble.

-¿Cómo sabes que el viejo estaba así?

-¿Cómo sabes cuando alguien está enfermo? Basta con mirarle la cara -contestó Otogi, encogiéndose de hombros-. Aparte, me dijo que había estado lejos, que siempre estaba lejos y que no tenía tiempo para Bakura... Ya sabes, pensaba que Bakura podía estar metido en... Otras cosas.

-¿Otras cosas? ¿Qué? ¿Pandillaje? ¿Drogas? ¿Alcohol? ¿Homosexualidad?

-Eh... Sí.

-Pues qué viejo más inteligente. Porque Bakura está en todo eso, menos en drogas.

-La verdad del asunto era que estaba preocupado. Ya tenía sus sospechas. Yo sólo se las confirmé.

-...

-Eso es todo. O sea, si merezco morir por eso, no seas pendejo.

-Si hablamos de pendejadas aquí sales perdiendo.

-Yo no trato de tirar a un amigo por la ventana.

-Eso no es ser pendejo, sino bastardo. Pero no me cambies de tema. Si lo pones de esa manera, o sea, de la manera en la que te conviene, quedo como un bastardo escandaloso.

-¿Y qué eres?

-Mira, Otogi -comenzó a decir Honda, apoyándose en la mesa e inclinándose sobre él-. Deja de actuar como una maldita araña jactándose de sus ocho ojos cuando la verdad es que eres medio ciego. Trata de ver cómo es mi vida ahora antes de andar soltando conclusiones tan simples.

Esa fue una cachetada a su conciencia. Sólo ahí Otogi pensó en cómo debía ser la vida de Honda ahora que llevaba una vida conyugal. Demonios, estaba en la prepa y ya tenía a su pareja viviendo en su propio departamento. Fuera del hecho de que Otogi no sabía cómo carajos sacaba Honda dinero para mantener las cuentas y todo eso, debía de tener sus propios problemas aparte de tener a Bakura como problema.

Después de todo, parecía ser que sí era una maldita araña, viviendo feliz y mirando sólo su esquina. Sin ver más allá.

Y la vida no era color de rosa.

-Si entiendes cómo estoy, entonces yo entiendo que le hayas contado al viejo lo que sea que le hayas dicho. Y tú entiendes que casi te tiro por la ventana.

-Bien, lo entiendo.

-Y entenderás que por tu propia seguridad física te mantendrás lejos de mí... Por un tiempo.

-¿Más intentos de accidentes?

-No -dijo Honda, sonriendo con nerviosismo-. No creerás que a Bakura le hace gracia que esté hablando contigo, ¿o sí? O sea, me dio mi gusto y no hizo problemas por decirle que no venga. Así que... ¿Para qué darle sospechas? Será mejor pretender que esta conversación nunca ocurrió.

-Espera... -Otogi, no asimilia-. ¿Bakura es así de celoso?

-¿Celoso? ¿Homicida? ¿Cuál término prefieres?

-Mierda... -se quejó Otogi, cogiéndose la frente-. ¿En qué me metí? O sea, tanto que los ando jodiendo con eso de mi heterosexualidad, ¿no se ha dado cuenta que no quiero nada con hombres?

-¿Y eso qué? Mira, aquí si quieres algo conmigo o no, eso no le importa. El hecho es que ahora tú estás aquí conmigo y él no.

-Me alegra no haber tenido nunca esta conversación contigo, Honda -terminó Otogi, levantándose de la mesa y largándose de la cafería.

Honda sonrió con desgano. Algo le decía que esto le traería problemas con su araña rosada. En fin. Se puso de pie y antes de irse de la cafetería también, decidió comprarse algo de beber.

Se sentía más aliviado. Una cosa menos de qué preocuparse. Honda caminaba despreocupado por el pasillo del primer piso con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo la botella de agua mineral. Al término del pasillo dobló para subir por las escaleras y se encontró con Bakura.

-¿Por qué esa cara? -preguntó el peliblanco.

-Verás, aún no me acostumbro a ver espíritus antiguos en la escuela y con uniforme encima -dijo, cerrando la botella y subiendo las escaleras.

-¿De qué tanto hablaron?

Honda sabía que no podía librarse de esa conversación. Le respondió sin siquiera mirarlo.

-Ya sabes.

-¿En la cafetería?

-Te pedí que nos nos siguieras.

-No lo hice. Fui por algo de beber y los vi.

Honda le lanzó la botella de agua.

-Tómate todo.

-¿Por qué conmigo tratas de matarlo y cuando no estoy, hablan tan tranquilamente? -soltó Bakura, acercándose a él, que se había quedado a mitad de las escaleras-. Te di tu gusto y dejé que hablaran, pero deber...

Honda giró en un rápido movimiento cogiendo a Bakura de la cintura y el mentón, colocándolo contra la pared y besándolo. Y lo besó hasta dejarlo sin respiración.

Ésa era la única manera de callar a Bakura, a ambos Bakura. Y si bien Bakura sabía que lo hacía para callarlo y ahorrarse la escenita, no se resistió porque hacía tiempo que Honda no actuaba así. Habían estado tan preocupados con el asunto de su viejo que no se daban tiempo para ellos. Y ambos sabían que sus problemas eran más importantes que intercambiar saliva.

Las campanas sonaron y se separaron.

-Putas clases del carajo.

-Deja de quejarte -dijo Honda, arreglándose el uniforme-. Vamos al salón.

Bakura lo jaló del brazo y le dio una bofetada.

-Yo no soy tan fácil de callar, Honda -le dijo Bakura, el Lindo, mientras subía las escaleras y se acomodaba el uniforme.

-Contigo no funciona el sexo, ¿no? -se burló Honda, cogiéndose la mejilla roja.

-Tendrás que darme más que eso.

-Mierda, el otro se contenta con sexo, ¿qué me pides tú? ¿Amor? ¿Cariño? Puta made, esta relación me está matando porq...

Honda fue interrumpido por un botellazo bien cuadrado en la cabeza.

-Hey, Bakura, no te me pongas violento. Estoy bromeando -dijo, recogiendo la botella que rebotó de su cabeza al suelo.

-Pues no bromees así cuando has estado con otro hombre.

-Demonios... -se quejó-. ¿Y se supone que tú eres el lindo? (2)

Fin del capítulo 6
Notas:
(1) "Este tipo va a tener una accidente", una referencia a "The Shawshank Redemption" (si escribí bien el título), una película llamada en español "Sueños de Fuga", basada en un cuento de Stephen King, "Rita Hayworth and the Shawshank Redemption"... Película muy querida por RT.

(2) ¿Lo ven? Ésta no es una nota necesaria, pero la consigno de todas maneras. Es que siento que tengo que comentarlo. ¿Qué es esto? ¿Honda se va con Otogi a hablar y Bakura le hace una escenita como si hubiera conocido a un hombre cualquiera en una fiesta, lo hubiera sacado a bailar, hubiera obtenido su número telefónico, se hubieran citado en un telo de tres lucas (un hotel barato) y hubieran tenido sexo toda la noche? "Es lo mismo", diría Bakura. Éste es un celoso elevado a una potencia infinita. (Scyllua)

Bien, bien, creo que es buen momento para explicar algunas cosas. Si es que antes no me he dignado era porque quería hacerlo en el fic, pero tal parece que me demoré mucho en sacar el tema, así que paso a explicarlo.
El review de diosa Atena es bastante acertado. Por ella puse esa pequeña escena romántica al final del capítulo, ya que originalmente no estaba planificada así la situación. Dejen que les diga que el tema de este fic es ver la relación conyugal que mantienen Honda y Bakura. O sea, no me interesa mucho la verdad que se anden besando o que anden teniendo sexo todas las noches de sus vidas (lo cual en mi fic hacen, pero no explico xD). Lo que me importa poner en el fic es su vida juntos. O sea, sus problemas, sus putas vivencias, cómo reaccionan frente a una u otra situación. Por eso que ambos no son muy románticos que digamos. No necesitan serlo.
Sé bien que en el anime tratan como basura a Honda, no le dan ni un poco de importancia. Si bien en el manga tampoco figura mucho, te muestran más cómo es y qué representa para los demás. En el manga actúa como el "papá" del grupo, el que siempre se anda preocupando y cuidándolos. Es el más maduro de ellos. Por eso que en el fic lleva (o intenta llevar) una relación así de seria y madura con Bakura. Aunque, claro está, con algo de esas escenas caóticas y sin sentido que tanto me gustan.
Los dos maricas, el gay, el homosexual y el chino de Gaydam Wing...
Ah, sobre ese tema. En primera dejo bien claro que mis comentarios (todos los que suelto y seguiré soltando) no los suelto pretendiendo joder o menospreciar a quienes tienen orientaciones sexuales diferentes. Y eso es más que obvio considerando que escribo fics yaoi.

Con respecto a la broma que hago con los pilotos del Wing, es que para mí:
Heero y Duo son unos maricas. ¿Por qué? Porque no me gustan. Heero es un maldito marica cobarde que prometió asesinar a Relena y que a las finales se enamora de ella. ¡Anda muérete! Para lo único que sirve es para un NC-17 (que por cierto hice xD)
Quatre es el gay. ¿Por qué? Porque, en jerga, se dice que los gays son refinados, delicados... Por ahí va la cosa.
Trowa es el homosexual. Es decir, homosexual a secas. Termino simple, exacto, conciso, preciso, serio. Así como él.
Y pues el chino se entiende que es Wufei. ¿Por qué a él no lo jodo? Porque es, quizás, el único que me cae bien del anime (del cast masculino). (RavenTears)