Pink Spider

Capítulo 4: Portarse bien y ser lindo

-Espera, espera, espera...

-¿Qué? No me digas que vas a defender a Yami.

-No es eso. Pero, ¿y Yugi? Digo, le pidió tan amablemente que Yami venga a "cuidarme" que me parece un acto basura el que vayas a joderlo.

-Sí, tienes razón. ¿Y? -dijo Bakura, mientras jugaba con su cabello.

-Están actuando raro todos -comentó Honda-. Creo que les caerá mal si les digo lo de nuestra relación justo ahora. Aún no te quieren.

-Y yo no sé porqué.

-¿Nooooooooooooooo? ¿No sabes? A ver, yo que soy buenito te explico -comenzó a decir Honda, en una forma en la que parecía que le estaba explicando a un niño de 5 años-. Te gusta hacer Juegos de Sombras con cualquiera, has mandado al hospital en estado de coma a varios de tus antiguos compañeros, querías quitarle el Rompecabezas a Yugi y no podemos olvidar que pretendías apoderarte de Kaiba...

-Sólo de su cuerpo y quizás de su compañía. No de él exactamente -interrumpió Bakura.

-Pero igual, no le das grandes muestras de cariño al grupo.

-¿Me estás diciendo todo esto para que me vaya? -preguntó Bakura, estrechando los ojos.

-Sólo... Sólo quiero que no te portes mal, Bakura. Y sabes que tú siempre te portas mal.

-Deja de hablarme como a un mocoso. Ahora cállate.

"¿Qué quiere decir con eso?" pensó fastidiado Bakura.

"No lo entiendes ¿verdad? Honda no quiere que te diviertas en la escuela. Puedes hacer tus 'cosas' y divertirte donde quieras pero en la escuela, no. Ya has mandado al hospital a muchos" dijo su Hikari, con un leve tono de reproche en la voz.

"¿Qué son un par de decenas?"

"Eran mis amigos. Me pregunto si habrán despertado ya".

"No creo."

"Bueno... Por mí está bien que te quedes en la escuela. Pero no mates a nadie. Y hazle caso a Honda. Pórtate bien. ¡Otra cosa! Compórtate. No manches mi imagen. También es mi cuerpo".

"Quieres que me comporte bien, ¿NO? ¿Eso quieren ambos?"

Honda estaba cruzado de brazos, observándolo. Sabía que si alguno de los dos le pedía que no hablara -claro que el otro se lo pedía de una forma más cortés- era porque iban a tener una conversación. Y sólo le quedaba esperar a que terminaran.

-Bien, no le joderé a Yami... Mucho.

-¿Mucho? Pensé que el otro te convencería -dijo Honda, algo preocupado.

-Muy bien, vamos al salón -dijo muy suelto de huesos Bakura.

-¿Quieres ir al salón? ¿Seguro? ¿Con los demás alumnos? ¿Con los profesores? ¿Quieres ir? Será aburrido.

Bakura sonrió; parecía una sonrisa linda pero la verdad causaba escalofríos, y caminó hasta Honda. Lo cogió de una mano y comenzó a caminar hacia la escalera jalando a Honda en el proceso.

-¡Espera! ¡¿Qué haces?!

-Estoy siendo bueno y portándome bien. Estoy siendo L-I-N-D-O, como el otro. Ahora camina.

Honda estaba en shock. ¿Yami Bakura quería ser lindo? No, algo tenía que estar mal. Muy mal. Pensó que sólo estaba jugando con él. Pero cuando bajaron al pasillo todos volteron a verlos. Habían visto a Bakura y Honda subir a la azotea y luego bajaban cogidos de la mano.

Bakura disfrutó del rostro de asombro de todos y se abrió paso entre ellos. Honda trataba de soltarse pero él tenía apretada su mano muy fuertemente.

-Bakura, suéltame. No sabes lo que estás haciendo.

-Sé lo que hago -decía, mientras dejaba en shock a alumnos y profesores por igual.

-¡Suéltame! Bakura, esto es serio. ¡Suéltame!

-No quiero.

-¡Que me sueltes!

Bakura arrastraba a Honda pasillo por pasillo. Trataba de exhibirse lo más que podía con su Honda. Pero como éste ponía demasiada resistencia, le estaba costando arrastrarlo hasta el salón. Además, estaba tomando el camino más largo y enrevesado posible para llegar al dichoso salón, haciendo un recorrido turístico por toda la escuela.

-¡Bakura! ¡Bakura! Ya te divertiste. Ahora suéltame.

Parecía que Honda no se cansaba de gritarle lo mismo. Estaba tan rojo como toda su sangre se lo permitía. Estaba caminando o, mejor dicho, estaba siendo arrastrado por Bakura cogidos de la mano. ¡A vista y paciencia de toda la maldita escuela!

-Bakura, créeme. No estás siendo lindo. Estoy seguro que el otro querrá matarte.

-Oh, ¿por qué lo dices?

-¿Crees que él querría que toda la escuela se enterara? ¿Por qué mierda crees que se mudó a mi departamento de noche? ¡Maldición! Su viejo va a enterarse.

-¿Su viejo? Oh, mi viejo -dijo Bakura, deteniéndose a pocos metros de su salón-. Cierto, se suponía que era secreto. Qué pena, ya no lo es. Me pregunto que dirá cuando lo sepa.

-Bakura, acabas de cagarle la vida al otro.

-¡Qué más me da! -dijo sonriendo con malicia, mucha malicia.

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-¡Hey! ¡Honda y Bakura-kun están en el pasillo! -gritó una chica desde la puerta del salón.

Todos los presentes se volvieron para verla. En especial, ciertos chicos muy interesados: un castaño, un rubio y un par de chicos con cabellos tricolor.

-¿Y? Qué tiene eso de interesante -dijo Jounouchi.

-¡Que están hablando muy cerca y están cogido de la mano!

-¿¡Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeé?! -gritaron todos... TODOS los presentes. Menos Kaiba, que tenía una imagen que mantener.

El rubio y los otros dos se miraron en shock. Todos en la escuela parecían estar en ese estado; no podía ser. Sabían que Honda estaba con Bakura. Pero ninguno de los dos haría una escena así en la escuela, ¡en especial si había alumnos! Y lo peor era que Honda estaba con Yami Bakura.

Justo en el momento en que los tres reaccionaron y antes de que pudieran hacer algo, Bakura entró al salón arrastrando a un horrorizado Honda tras él.

-Hola, ya volvimos. ¿Nos extrañaron? -preguntó Bakura, con una sonrisa maliciosa.

-Ya llegamos... ¡Ahora suéltame!

-No.

-Honda-kun... ¿Está todo bien? -preguntó Yugi.

-Claro, todo está bien, ¿no? -preguntó Bakura, mirando a Honda.

Bakura atravesó el salón y fue hasta el sitio de Honda. Hizo que él se sentara, con un buen empujón, y luego él se sentó sobre la carpeta cruzándose de piernas. Y aún estaban cogidos de la mano.

-Esto ya es demasiado... -comenzó a decir Honda, en un tono asesino en la voz-. Primero me sueltas, después te bajas de mi carpeta y luego te vas.

-¿Por qué, Honda? -preguntó Bakura, acomodándose sobre la carpeta y jugando con los dedos de Honda.

Para Jounouchi, Yami, Yugi y Kaiba era obvio lo que pasaba. Yami Bakura estaba jodiéndole la paciencia a Honda sólo como él podía hacerlo. Y por la aspecto de querer suicidarse de Honda, el moreno odiaba a ese Bakura.

Por otra parte, las sospechas de que la relación de Honda sólo era con Bakura el Lindo estaban casi confirmadas. Así que su fiel recua de amigos tendría que ir a su rescate.

-Por fin, una buena excusa para golpearlo -dijo Yami.

-Te ayudo -apoyó Jounouchi.

Ambos tenían más de una razón para quererle romper la cara a Yami Bakura. Pero Yugi los detuvo en seco.

-Bakura-kun, no sé si lo habrás notado pero... Honda-kun no está muy feliz de que hagas esto.

-¿Noooooooooo~? -preguntó Bakura, mirando a Yugi-. Bueno, entonces, ¿qué tal tú, Yugi?

Bakura soltó, por fin, a Honda. Pero el alivio no duró ni un cuarto de segundo porque Bakura cogió a Yugi de la cintura, lo levantó del piso y lo sentó en sus piernas, aún sobre la carpeta de Honda.

-¡¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé?! -gritaron Yami, Jounouchi y Honda.

Bakura seguía con su sonrisita en el rostro. Portarse bien y ser lindo no eran cosas tan malas.

Fin del capítulo 4