Manzana

Capítulo 4: El número 666 no es bueno

Kaiba estaba pensando, cosa que no era novedad. Pero pensaba en cierto chaparro ojón. Apenas el día anterior se había declarado y ya quería una respuesta. ¡Maldito momento en el que le dijo que esperaría!

Pero sabía que era necesario esperar. Y Yugi Mutou valía cualquier espera. Siempre y cuando no fuera de 9 meses...

Yugi era como una manzana. Si la cogía después, la tendría podrida y no podría disfrutarla. Y si la cogía antes, estaría verde y ácida y tampoco podría disfrutar de ella. Tenía que cogerla en el momento indicado, con una exactitud que sólo Seto Kaiba tenía.



Kaiba leía tranquilamente un libro. Estaban en el descanso y, como de costumbre, se había quedado en el salón. Pasó con un dedo la página 659 cuando Yugi y se recua de amigos entraron al salón.

-¿Y dónde dices que va a ser? -preguntó Jounouchi, sentándose sobre una carpeta.

-Aquí en la escuela -contestó Yugi. Tenía una botella de leche; estaba en pleno desarrollo, déjenlo.

Kaiba pasó a la página 660; seguía leyendo su libro, no más pequeño que la Biblia, pero bien que prestaba atención a la conversación.

-La próxima semana comienzan las selecciones -comentó Bakura.

-¿Cómo sabes?

-Jounouchi, ¿no escuchaste lo que el chico le dijo a Yugi? El chico de la cafetería. No puedes tener tan mala memoria.

-No, Bakura, créeme: no es la memoria lo que tiene mal.

Kaiba se detuvo en esa línea; antes de pasar a la siguiente analizó las palabras del peliblanco. ¿Chico? ¿Hablando con Yugi? Eso no encajaba en la oración. Yugi no podía andar con ningún chico que no fuera él.

-¡Ah, sí! Ya recuerdo. El chico ése que le estaba explicando las cuestiones del torneo.

-Lo recordaste -se sorprendió Honda.

-A él sí, pero no recuerdo lo que dijo. Y... ¿Cómo se llama?

-Tohru Kobashi -dijo Yugi. (1)

Conque así se llamaba el infeliz. Kaiba pasó a la página 661.

-Me parece haberlo visto antes.

-Claro que sí, idiota -le dijo Honda-. Tohru Kobashi está en nuestro mismo año, pero es del otro salón. Fue transferido de escuela. Llegó poco después que Bakura. Desde que está aquí ha querido organizar un torneo. También ha participado en los torneos de Pegasus y Kaiba. Pero no lo llegamos a ver. (2)

Todos lo miraron con cara de gritar "WOW". Honda era el informante de la escuela; sabía todo de todos. Ni él mismo sabía cómo sabía tanto de tanta gente. Pero Bakura lo miró estrechando los ojos. A veces le molestaba que Honda supiera tanto sobre todos los chicos de la escuela.

Kaiba pasó a la página 662. Tohru Kobashi. Una vez que Honda mencionó que había participado en uno de sus torneos lo recordó. Despues de todo, Kaiba había revisado el perfil de todos los participantes. El tipo en cuestión estaba un poco por encima del promedio, tenía un buen deck y lo peor era que el maldito no era tan feo.

-¿Y que tanto habló contigo?

En la página 663, Kaiba por primera vez pensó lo mismo que Jounouchi.

-Nada importante -comenzó a decir Yugi. Dejó su botella de leche sobre la carpeta y luego se sentó sobre ella. Casualmente la carpeta de Kaiba estaba unos sitios más atrás-. Como la próxima semana comienzan las selecciones, me pidió ayuda.

Kaiba pasó a la página 664. ¿Por qué sentía que Yugi lo hacía a propósito? ¿Por qué Yugi hablaba del tipo ése, como si todos los chicos de la escuela quisieran pedirle algo?

-Tohru-kun dice que como soy un jugador experto, ya estoy seleccionado -continuó Yugi, balanceando los pies en el aire; no llegaba al piso.

-¿Y yo?

-Claro que tú también, Jounouchi-kun. También Bakura-kun.

-Oh, ¿y qué más te dijo Tohru?

Bakura volvió a estrechar los ojos. ¿Por qué Honda estaba tan interesado? ¿Era por el tal Tohru? Bakura ni siquiera había visto al tipo guapo. No era para Honda.

-Pues... Me dijo muchas cosas.

Kaiba llegó a la página 665. ¿Por qué seguía pensando que Yugi lo hacía a propósito? Además, ¿era su imaginación? Le parecía que Yugi comenzaba a hablar arrastrando un poco las palabras, de una manera tan provocativa.

-Aparte de halagarte y decirte lo buen jugador que eres, ¿qué más te dijo?

-Me pidió que lo ayudara con la selección, como juez. Dijo algo como que no entendía muy bien algunas reglas del Duel Monsters. Me propuso ir a su casa para revisar el reglamento. Y acepté.

Kaiba se detuvo en la página 666. Al escuchar eso casi rompió el libro en dos. Levantó ligeramente la vista sobre el libro abierto para mirar a Yugi. Cuando lo hizo se dio cuenta de que Yugi lo estaba mirando de reojo. Le sonrió y continuó hablando con sus amigos.

¡¿Había caído de nuevo?! Era la segunda vez en la mañana que Yugi le jugaba su jueguito. La segunda vez que caía. Seto Kaiba no era lo suficientemente estúpido como para caer dos veces en el mismo truco. Pero Yugi era el Rey de los Juegos, y tenía buenos trucos. Demasiado buenos.

-¿Irás hoy?

-Sí, después de clases. Me llevará a conocer su casa.

Si Kaiba se lo proponía, podía separar todas las hojas de la cubierta del libro. Yugi estaba jugando con él. ¡Y él se lo estaba permitiendo! El día anterior se le había declarado, incluso lo había besado. Y estando en el "tiempo de espera", Yugi salía con que saldría con un chico. Que iría a su casa. ¿Por qué demonios estaba actuando así? Tenía que hablar con él.



Las siguientes clases pasaron rápido. La campana sonó y todos volaron a sus casas.

-¿Te quedas? -preguntó Jounouchi, desde la puerta.

-Sí, iré con Tohru-kun.

-Bien, te veo mañana, Yugi.

Kaiba guardó sus cosas mientras esperaba que todos se fueran. Quería estar solo con Yugi.

-Quiero hablar, Yugi -le dijo, cuando estuvieron solos.

-¿Sobre qué?

-No juegues con la paciencia que no tengo.

Kaiba seguía sentado, pero Yugi atravesó rápidamente el salón hasta llegar a la puerta.

-Yugi -dijo Kaiba, poniéndose de pie y acercándose a él-. Me respondes ahora.

-Dijiste que me dabas tiempo. Sólo estoy usándolo.

Yugi salió al pasillo antes de que Kaiba lo detuviera.

-Lo siento, Tohru-kun se está demorando. Mejor me voy a buscarlo; no quiero HACERLO ESPERAR. Nos vemos mañana.

-¡Yugi! -le gritó Kaiba, pero el chaparro ya corría pasillo arriba.

"¡Qué buena, aibou! Debió dolerle. Pobre idiota. No sé quién te enseño a ser tan malo" escuchó que le decía Yami. "Ya no sé quién es el yami aqu".

Fin del capítulo 4
Pensé que si todos los de Yugi fueran frutas, serían estas:
~Yugi - Manzana: da ganas de meterle diente.
~Kaiba - Plátano: por la forma, no mal interpreten.
~Jounouchi - Coco: Ni más vuelta que darle.
~Bakura - Mango: Se ve lindo por fuera. Peor por dentro dan ganas de chuparlo hasta la pepa.
~Mokuba - Kiwi: Es tan lindo que no dan ganas de comerlo.
Para Otogi, Pegasus, Malik, Isis y los demás no tenemos ni idea (Scyllua y yo). Aceptamos sugerencias.
Yugi es un chaparro:
Kaiba es el CEO o castaño. Jounouchi es el rubio. Y Yugi es el chaparro. Siempre lo describo así, pero la verdad es que es más alto que yo. Yugi mide 153 cm y yo mido 150 cm. Es decir que al costado de Kaiba soy más pequeño que diminuto. Y eso que Scyllua mide 145 cm. Ella no se ve al lado de Kaiba, yo siquiera me veo... Un poco.

NOTAS:
(1) El infeliz que está pronto a perder la vida a manos de un celoso Kaiba (muy celoso), fue nombrado así por Teru Kobashi, el vocalista de Glay. Es que estaba escuchando el Survival mientras escribía el capítulo... Y ponerle "Teru" al futuro finado era muy desinspirado.
(2) Honda sí es el informante del grupo. En el manga, cuando se presenta el personaje de Otogi (Duke Devlin) Jounouchi pregunta quién es. Y es Honda quien cuenta la vida, obra y gracia de Otogi. (RavenTears)