Kissing Noise

Capítulo 2: ¿Qué pasa con Amidamaru?

Horo Horo se alejaba tratando de aparentar que no le importaba mucho lo que había ocurrdio cuando en realidad SI le importaba. Quiso voltear pero mientras caminaba sentía que todo aquello sólo había sido un juego.

"¡Maldito Len!"

Horo Horo no iba a permitir que Len siguiera burlándose de él. Por más que había disfrutado todo aquello, sabía que Len sólo estaba jugando, jugando con sus sentimientos. Quizás en ese momento estaba riéndose de lo "fácil" que era, quizás sólo lo hacía por una apuesta o para garantizar que con eso Horo Horo no lo traicionaría ya que de todas maneras pertenecían al mismo equipo. Eso le hizo recordar que estaban esperándolos para comer.

-¿Los llamaste, Chocolove? -preguntó Manta al verlo entrar.
-Ehhhhhhh...Sí, claro, pero seguro esos chamacos se han ido a ver las estrellas y la luna q' ta' grandota y redondota.
-Estrellas es lo que vas a ver. Y... ¿A quién le dices chamaco?
-¡Horo Horo! Te estábamos echando de menos -comentó Yoh señalando la silla que le correspondía.
-"Todos" es mucha gente.
-No es para tanto Anna -defendió Yoh a Horo Horo que quizás (como el resto del grupo) no tenían las fuerzas suficientes como para darle la contra a Anna.
-Ya, bueno. ¿Qué hay de comer?
-Horo Horo, ¿y mi hermano? -quizo saber Jun.

Horo Horo, algo sonrojado, sólo dijo que estaba entrenando. Sin más vuelta que darle Horo Horo disfrutó de la cena mientras pensaba en cómo vengarse de Len.


Habían pasado unos pocos días después de todo aquello. Horo Horo pensaba más en como vengarse de Len que en otra cosa, en especial porque Len lo trataba como siempre, como si no hubiera pasado nada entre ellos. Len actuaba tan bien que a veces hacía dudar a Horo Horo si es que de verdad había sucedido algo o lo alucinó, el hecho de estar tanto tiempo bajo el agua en la primera prueba pudiera que haya tenido efectos secundarios que Horo Horo apenas estaba experimentando. Pero en este caso lo más lógico (que pudo pensar Horo Horo) era que el que sufría de efectos secundarios era Len, para haber hecho lo que hizo.

Horo Horo estaba dando una vuelta por el pueblo sin saber a donde ir, no se sacaba de la cabeza la idea de burlarse de Len. Estaba tan obsesionado con esa idea que casi no se daba cuenta de las cosas, de hecho no se daba cuenta de nada.

-...Annita...¿ya?
-Aún falta un poco.

Horo Horo alzó la cabeza. Había llegado a un pequeño parque, Anna estaba haciendo entrenar a Yoh de cabeza. Manta le daba ánimos y Amidamaru, apoyo moral.

-¿Qué clase de entrenamiento es éste?
-Ah, hola Horo Horo - saludó Manta-. Pues verás, la nueva posesión de Yoh es muy cansada y difícil; Anna lo está haciendo entrenar de cabeza ya que así el cuerpo tiene más presión sobre sus estrenidades y cabeza.
-Entiendo... Si logra controlar su cuerpo así, le será más fácil controlar su posesión. Nada mal, yo también debería practicar.
-¿Y qué estás esperando? ¿No te parece que Yoh necesita compañía?
-¡Ah! No, Anna -negó Horo Horo al ver la posibilidad de estar bajo el entrenamiento de Anna-. No podría robar tus técnicas de entrenamiento, las cuales supongo hiciste especialmente para Yoh. ¿No es así?
-...por qué será que todos tienen buenas escusas frente a Anna...
-¿Qué dices Manta?
-Nada, Anna. ¿Por qué? -dijo muy nervioso.

Después de unos minutos Yoh (por fin) había terminado su entrenamiento. Ahora Anna se estaba llevando a Amidamaru, ya que él (según palabras de Anna) también necesitaba entrenamiento. Amidamaru no tuvo más que aceptar porque era eso o negarse a la Señorita Anna, aunque en verdad él deseaba ser más fuerte para poder proteger a su amo Yoh.

-Manta, ¿puedo pedirte un favor?-dijo Yoh tirado en el césped, estaba realmente muy cansado.
-Sí, claro, Yoh. Dime.
-¿Podrías acompañarlos?
-¿Por qué?
-Bueno... No quiero que Amidamaru descubra que estando muerto también se puede sufrir.
-¡¿Me estás pidiendo que YO rescate a Amidamaru de ANNA?! ¡¡¿ANNA?!!
-Eso yo no se lo pediría ni al demonio, sé que no sería capaz de hacerlo -comentó Horo Horo.
-Claro que no... Sólo que veas que Anna le dé... suavecito...
-No creo lograrlo... Además, ¿por qué no Horo Horo?

Yoh y Manta voltearon a ver a Horo Horo.

-Está bien, lo intentaré, pero no aseguro nada.
-Gracias, Manta.
-¿Qué quizo decir con eso? -preguntó Horo Horo a Yoh mientras ambos veían como se iba tras Anna y Amidamaru.
-Quién sabe...y tú, Horo Horo, ¿qué haces aquí?
-Ni yo sé. -Horo Horo se dejó caer pesadamente junto a Yoh mirando al cielo despejado.- Nunca pensé ver el cielo desde un pueblo de shamanes, quiero decir que a pesar de sentir tantas presencias y espíritus se puede sentir paz.
-Sí... Se siente bien -dijo Yoh cerrando los ojos y disfrutando de la brisa.- Esto es perfecto.
-Cualquier cosa te parece perfecto después del entrenamiento de Anna.
-Es verdad....zzzz....zzz...
"Caray, que rápido se durmió éste."

Horo Horo se sentó para mirar a Yoh; se veía tan lleno de paz, tan relajado y despreocupado. Después de todo fué él quien le enseñó que todo tenía una solución, aunque también fue él quien lo metió en más problemas de los que ya tenía. Gracias a él conoció a Len y todos los demás. Len... se preguntaba que estuviera haciendo.
Recordó su plan de venganza pero ver el rostro de Yoh mucho tiempo causa una sensación de relajamiento tal que te olvidas de todo. Decidió dormir un poco, se tiró junto a Yoh de nuevo y trató de dormir.

-Hola, ¿ya terminaron? -escuchó que decía Yoh.

Horo Horo abrió un ojo muy lentamente y vió a Yoh sentado y hablando con alguien.

-¿Con quién hablas?
-Ah, Horo Horo, ya despertaste. Mira, ahí vienen.
-Si, veo a Amidamaru normal (como si los fantasmas cambiaran mucho) y Manta está igual. Creo que Anna les dió suavecito a ambos.
-Sí, tienes razón, jijijiji...-esa risita tan característica de Yoh hizo que Horo Horo también riera entre dientes.

-¿De qué se ríen? -preguntó Manta una vez que estuvo lo suficientemente cerca.
-De que eres un enano.
-Parece que Anna los soltó.
-Sí, Yoh, si vieras. Ni yo lo creo aún, ¿no, Amidamaru?.....¿Amidamaru?
-Perdón, joven Manta, ¿decía?

Manta, Yoh y Horo Horo se miraron; era raro que Amidamaru estuviera tan distante. No le tomaron mayor importancia y regresaron para cenar.

Terminando la cena todos se dirigieron a sus cuartos. Horo Horo se extrañaba del porqué que Len haya estado tan callado, es decir, siempre soltaba una que otra frase despectiva hacia alguien, en especial a Chocolove. En la mesa del costado los espíritus hablaban amenamente de ...cualquier cosa, pero Amidamaru no participaba de la conversación. Yoh pensó que Amidamaru prefería quedarse un poco más, así que no lo llamó cuando salió del comedor.

En el pasillo Horo Horo encontró a Len, quien le obstaculizaba el camino hacia el cuarto.
-¿Te importa? -le dijo para que Len se quitase de en medio.
-¿Qué tanto hacían?
-¿Huh? -Horo Horo no entendía nada de lo que Len trataba de decir, pero por su expresión era algo serio.
-No juegues conmigo.
-¿Quién está jugando con quién?
-Responde mi pregunta, Horo Horo.

Preguntas raras se formaban en la cabeza de Horo Horo, ¿acaso Len estaba preguntando por él y Yoh? ¿Acaso los había visto en la tarde...? ¿Acaso estaba celoso...?
Una chispa de venganza brilló en los ojos del chico de cabello azulado.

-No te importa lo que haya estado haciendo, ni con quién.

Len se sorprendió un poco; no se esperaba esa respuesta.

-Odio que la gente juegue conmigo -dijo Horo Horo al ver que todo iba como deseba. Realmente no estaba pensando en lo que decía. No podía negar que le estaba gustando todo aquello; le gustó sentir que Len estaba celoso de Yoh, pero no sabía que era lo que Len pretendía con todo aquello. No podía dar por seguro que Len sintiera lo mismo que él, Len sólo jugaba mientras que él...- Necesito saber que es lo que quieres...

Horo Horo comprendió el sentido de sus palabras una vez que las dijo, maldita sea, se acababa de vender, con eso ya le estaba diciendo de sus sentimientos hacia él. Se sentía tan estúpido.

-...Yo...

Len empezó a dudar un poco; esa apariencia segura se estaba quebrando, Horo Horo no podía creer que Len estuviera a punto de decir... algo. Un rayo de esperanza dominó a Horo Horo, acaso Len sentía algo más, acaso Len sentía lo que Horo Horo sentía por él.

-¡Si sólo estás jugando conmigo será mejor que lo digas!
-¿Qué si lo estoy haciendo?

Las esperanzas de Horo Horo se fueron tan pronto como Len respondió. Se sentía tan estúpido al recordarse que por un instante pensó que Len lo...

-¡Maldita sea, yo debería...!
-¿...Ir detrás de Yoh?-sugirió Len con esa voz inexpresiva que sacaba de quicio a Horo Horo.
-¡Él me trataría mejor! -gritó y dió media vuelta.

Len sabía de los sentimientos de Horo Horo, los sabía desde hace mucho, sabía que su mirada hacia él no era sólo de amigos, también sabía que él mismo había obligado a Horo Horo a decir eso.


Yoh había regresado al comedor, había visto a Tokagerou con Ryu y se preguntaba por que Amidamaru no había subido. Cuando llegó al comedor encontró a Amidamaru "sentado" en el mismo lugar.

-¿Estás bien Amidamaru?
-A..amo Yoh...
-Te estaba buscando. ¿Por qué no subiste junto con Tokagerou?
-Estaba pensando.
-¿Y no puedes pensar arriba? -preguntó Yoh riéndose entre dientes. Yoh sabía que algo estaba mal en Amidamaru, pero si él no deseaba decírselo no lo obligaría. Se puso de pie cuando Amidamaru habló.
-Amo Yoh...cuando yo... -pero se detuvo, como si hubiera recordado algo, volvió a plantear su pregunta- ¿Acaso usted le pidió al joven Manta que nos acompañe para estar solo con...?

Las palabras de Amidamaru se perdieron en el aire. Tenía miedo a la respuesta que podía darle.

-¿De qué hablas, Amidamaru? -dijo Yoh, despreocupado-. ¿Para qué querría estar solo con Horo Horo?
-¿Ustedes sólo...?
-Sólo hablamos... Bueno, la verdad, yo me dormí, pero es igual. Igual que si hubiera estado con Len, Fausto, Ryu o Chocolove. -Amidamaru aún no estaba convencido del todo.- ¿Estás celoso? -preguntó Yoh levantando una seja y sonriendo, mostrando un poco los dientes.

Amidamaru se puso colorado (si es posible en un espíritu) y Yoh se rió con ganas.

-Sabes lo mucho que me gustas, Amidamaru.
-Sí... Lo sé, amo Yoh.

Amidamaru se estaba acercando a él. Faltaba tan poco. Estaban tan cerca... pero escucharon que lo llamaban.

-Tokagerou quiere saber porqué Ryu nunca le ha dicho que es lindo como a Koloro y quiere una segunda opinión, para eso vine a buscarte y por.... lo otro, claro. Dice que es cuestión de espíritus -explicó Yoh; Amidamaru le sonrió y se fue muy feliz.

Yoh rió (para él mismo); vió por la ventana pasar a Horo Horo por la calle, así que salió para llamarlo.

-¡Hey! Horo Horo.

"¡Maldito Len"!
-¡AH!... Yoh, qué hay.
-¿Por qué tan solito? -la voz y expresión de Yoh hizo que se relajara un poco.
-Sí, ni siquiera sé donde ta' Koloro.
-Los espíritus están hablando de quién es más "kawai", quizás gane él. -Yoh le sonrió. Horo Horo suspiró; sabía que estar con Yoh implicaba relajarte quizás más de la cuenta.
-Bueno... Yoh, te veo. -Horo Horo se dispuso a seguir con su camino cuando recordó algo.- Si Len te busca dile que... -pensó mejor lo que iba a decir y decidió que ya no deseaba hacer más idioteces-. No, nada.
-¡Hey! Horo Horo espera... -Horo Horo sólo le movió la mano.

Yoh lo cogió del brazo.

-¿Qué pasa, amigo? Sabes, no te ves bien.
-Pues tú no eres muy bonito. Además, te ves demasiado bien para haber salido de un entrenamiento de Anna... Mmmhhh... ¿Yoh?
-¿Sí?
-¿Puedes soltarme?
-Déjeme pensar... No. -Yoh le sonrió; Horo Horo sabía que sería más que difícil hacer que Yoh lo dejara ir. Yoh tenía un sexto sentido que le avisaba cuando un amigo estaba en problemas, y no iba a permitir que Horo Horo se vaya con sus problemas. Horo Horo suspiró, tomó aire y...

-¡Con un demonio, suéltame!

Horo Horo empezó a mover el brazo de arriba abajo muy rápido; Yoh estaba pegado a él como chicle. Por más que Horo Horo lo intentaba Yoh no lo soltaba; parecía ondear con cada remezón de Horo Horo, pero no lo soltaba. Yoh se estaba divirtiendo de lo lindo, jodiéndole la paciencia a alguien, más cuando se dió cuenta que Horo Horo empezaba a relajarse más (aunque él seguía gritando que lo soltara).

-Suéltalo.

Ambos voltearon. La sorpresa fué grande cuando Horo Horo vió que Len estaba en medio de la calle mirando a Yoh con cara de comérselo vivo.

-No me hagas repetirlo, Yoh.

Horo Horo había visto a Len insultar, anemazar y golpear a Chocolove un montón de veces, pero nunca lo había visto más serio que en ese momento. No sabía en qué terminaría todo aquello.

Fin del capítulo 2
Notas:
Mmm... Creo que me estoy demorando más de lo que había calculado. Pero tuve que poner la pareja Amidamaru x Yoh, la verdad ellos no tenían mayor participación aqui pero... me animé. Siempre es bueno poner algo celoso al serio de la historia. Estoy seguro que este cambio será bien recibido en la historia. Puesto que ver a la hermana (Pilika) celosa de Len es muy trillado, a Jun si la pondría, creo.